Microplásticos en el agua: purificar antes de beber
La última milla del agua: por qué purificar justo antes de beber puede cambiar nuestra exposición a los microplásticos
Los microplásticos entraron oficialmente en la conversación sobre agua potable. PURA había empezado a medirlos cinco años antes.
Durante mucho tiempo los microplásticos fueron tratados principalmente como un problema ambiental. Hoy la conversación está entrando con más fuerza en otro lugar: el agua que bebemos.
El 2 de abril de 2026, la U.S. Environmental Protection Agency (EPA) anunció el borrador de su sexta Contaminant Candidate List. Por primera vez, los microplásticos aparecen como grupo. Esto no significa que ya exista un límite regulatorio; significa que el tema entró formalmente al proceso de evaluación para una posible regulación futura.
Un estudio publicado en PNAS y resumido por NIH analizó tres marcas de agua embotellada y encontró, en promedio, alrededor de 240,000 partículas micro y nanoplásticas por litro, cerca de 90% nanoplásticos.
La OMS ya había documentado microplásticos tanto en agua de red como embotellada, subrayando las limitaciones de los estudios y la necesidad de más investigación.
En 2021 PURA quiso responder una pregunta concreta: ¿nuestros filtros realmente podían retener microplásticos? No quisimos asumirlo. Quisimos medirlo.
Tal cual lo publicado en la publicación de Lucas Barrionuevo en LinkedIN, PURA realizó un ensayo en INIBIOMA, instituto CONICET–Universidad Nacional del Comahue, junto a la Dra. Micaela Buteler. Se evaluaron microesferas, microfragmentos y microfibras de polietileno y poliéster. Bajo las condiciones del ensayo se reportó más de 99% de retención inicialmente y aproximadamente 98% después de 500 litros.
Purificar el agua y envasarla: NO SON EL MISMO PROCESO
Una planta puede tratar el agua de manera excelente… pero después, al agua todavía le falta atravesar por varias etapas, donde el control (o descontrol) es clave: almacenamiento, llenado, botella, tapa, transporte, distribución y manipulación.
Esto no significa que el agua embotellada sea necesariamente de mala calidad. Significa que la calidad del agua es el resultado de un sistema completo.
La OMS ha señalado que los polímeros detectados pueden tener distintas fuentes y que hacen falta más estudios para atribuirlas con firmeza. El estudio difundido por NIH detectó, entre otros, poliamida y PET.
Una cosa construye la calidad del agua. La otra permite almacenarla y moverla. Cuantas más etapas existan entre tratamiento y vaso, más importante se vuelve comprender el sistema completo.
Por eso nos interesa una arquitectura distinta: acercar el tratamiento al momento exacto en que la persona va a beber.
La última milla del agua: esto significa tratarla justo antes de beber
El agua puede recorrer kilómetros de infraestructura, almacenarse en cisternas, pasar por tinacos y tuberías internas y llegar a nuestra cocina. Entonces todavía existe una última decisión: qué hacemos justo antes de beberla.
El tratamiento en punto de consumo acerca la tecnología a ese momento. No sustituye necesariamente todo lo anterior; agrega una barrera final elegida según el agua y el objetivo.
Y no siempre necesita instalación.
La categoría PURA SIN CONEXIÓN parte de esa idea.
PURA FREE y PURA BELLS no necesitan conexión al grifo ni electricidad. Se llenan con agua de red potable y realizan el tratamiento en el punto de consumo.
Eso reduce fricción: departamentos rentados, oficinas, consultorios, recámaras, cocinas donde no se quiere perforar o familias que quieren empezar a dejar el garrafón sin convertir la decisión en una obra.
PURA FREE y PURA BELLS: la misma filosofía, dos experiencias diferentes
PURA FREE · 10 litros
Para quien busca más capacidad disponible. No requiere conexión ni electricidad y funciona con Núcleo Purificador BFF de siete etapas. La ficha actual lo plantea para casas, departamentos, cocinas, comedores y oficinas que utilizan agua de red potable.
Su mantenimiento principal es el recambio del núcleo, con referencia de hasta 5,000 litros o aproximadamente seis meses, según uso y calidad del agua.
PURA BELLS · 3 litros
Una jarra compacta para refrigerador, mesa, recámara u oficina. Su núcleo reemplazable combina carbón activado de alta pureza, resinas y fibras de microfiltración.
La ficha actual también establece hasta 5,000 litros o aproximadamente seis meses, dependiendo del agua y del uso.
Más capacidad: FREE.
Jarra compacta: BELLS.
No sé si mi agua es adecuada: diagnóstico PURA antes de elegir.
Un purificador durable necesita algo que muchas marcas olvidan: el próximo repuesto
Un producto puede ser excelente el día que se compra y convertirse en un problema meses después si el consumible desapareció.
La sustentabilidad de un purificador no termina cuando lo compras. Empieza cuando puedes seguir usándolo durante años.
Las fichas de FREE y BELLS destacan disponibilidad de repuestos originales en el sitio oficial, marketplaces autorizados y PURA Stores.
Además, Recibe y Ahorra PURA es un programa opcional que permite programar entregas recurrentes de núcleos, packs y consumibles compatibles. El usuario elige producto y frecuencia disponible; puede solicitar modificaciones para ciclos futuros o cancelar conforme a las condiciones vigentes.
La tecnología incluye también QR, registro de garantía, recordatorios y soporte para identificar el repuesto correcto. Recibe y Ahorra simplifica continuidad; no sustituye otros mantenimientos que pudieran corresponder.
La tecnología más sofisticada puede ser la que más fácil resulta adoptar
Existe una tendencia a asociar sofisticación con complejidad. En ingeniería de producto muchas veces ocurre lo contrario: la sofisticación está en hacer que la tecnología desaparezca de la experiencia del usuario.
Llenar. Tratar. Servir. Beber. Cambiar el núcleo cuando corresponde.
Eso puede ser suficiente para muchas personas que hoy dependen del garrafón porque nunca encontraron una alternativa compatible con su espacio o rutina.
Sus fichas actuales los orientan a agua de red potable. Para pozo, exceso de sales, condiciones microbiológicas particulares u otros desafíos, la respuesta puede requerir otra tecnología.
El principio PURA se mantiene: entender primero el agua. Diseñar después la tecnología.
Lo que sabemos y lo que todavía no sabemos sobre microplásticos
La discusión científica necesita dos capacidades al mismo tiempo: prestar atención y resistir la tentación de exagerar.
Sabemos que se han detectado microplásticos en distintas matrices ambientales y en agua potable. Sabemos que las técnicas analíticas permiten observar partículas cada vez más pequeñas. Sabemos que reducir contaminación plástica tiene valor ambiental.
También sabemos que comparar estudios es difícil porque cambian tamaños mínimos detectables, muestreo, preparación de muestra, identificación de polímeros y controles de contaminación.
Y todavía existen incertidumbres relevantes respecto de exposición humana, especialmente para partículas muy pequeñas y nanoplásticos.
La OMS pide más investigación. EPA incorporó el tema a Draft CCL 6. La ciencia sigue avanzando.
Podemos reducir plásticos de un solo uso. Podemos evitar logística innecesaria. Podemos mantener sistemas correctamente. Podemos medir mejor. Y podemos tratar el agua en el punto de consumo cuando esa arquitectura es apropiada.
De una preocupación invisible a una decisión cotidiana
La fuerza de esta conversación no está en vivir con miedo a una partícula que no vemos. Está en recuperar capacidad de decisión.
¿Qué agua tengo? ¿De dónde viene? ¿Qué quiero mejorar? ¿Qué tecnología utiliza mi sistema? ¿Cuándo cambié el repuesto? ¿Puedo verificar la continuidad del tratamiento?
Eso transforma una conversación abstracta sobre contaminación en una práctica cotidiana de calidad de agua.
Para alguien que utiliza agua de red potable y no quiere instalar nada, FREE y BELLS ofrecen una puerta de entrada extremadamente simple. Para una fuente más desafiante, PURA puede escalar a otras tecnologías.
La solución no empieza por el catálogo. Empieza por el agua.
Conclusión: la calidad importa hasta la última gota de tu vaso.
La historia de los microplásticos todavía se está escribiendo.
En PURA decidimos medir antes de prometer. En 2026 EPA incorporó los microplásticos a una lista formal de candidatos para evaluación futura. La ciencia dispone hoy de herramientas capaces de observar partículas que antes escapaban a muchos métodos analíticos.
Eso no debería empujarnos al alarmismo. Debería empujarnos a mejores preguntas.
¿Qué agua tengo? ¿Qué contiene? ¿Qué tecnología estoy utilizando? ¿Dónde ocurre el tratamiento? ¿Cuánto tiempo pasa entre ese tratamiento y mi vaso? ¿Puedo mantener el sistema correctamente?
PURA FREE y PURA BELLS responden a una parte muy concreta de esa conversación: acercan el tratamiento de agua de red potable al punto de consumo sin conexión al grifo ni electricidad.
Y su propuesta no termina en la primera compra. Continúa con núcleo reemplazable, repuestos, recordatorios, soporte y Recibe y Ahorra.
Ése es el Tratamiento en el Último Metro.
Y quizá sea una de las formas más simples de convertir ciencia, diseño y sustentabilidad en un hábito cotidiano.
Preguntas frecuentes
¿La EPA ya reguló los microplásticos en el agua potable?
No. En abril de 2026 EPA incluyó a los microplásticos como grupo en el borrador CCL 6. No equivale a un límite regulatorio vigente.
¿El agua embotellada puede contener micro y nanoplásticos?
Sí. El estudio PNAS resumido por NIH encontró en tres marcas analizadas un promedio aproximado de 240,000 partículas por litro, cerca de 90% nanoplásticos. El resultado no debe extrapolarse automáticamente a todas las marcas.
¿PURA estudió la retención de microplásticos?
Según la publicación de Lucas Barrionuevo, PURA realizó en 2021 un ensayo en INIBIOMA-CONICET y reportó más de 99% de retención inicialmente y aproximadamente 98% después de 500 litros, bajo las condiciones ensayadas.
¿PURA FREE y PURA BELLS necesitan instalación?
No. FREE tiene 10 litros y BELLS 3 litros; no requieren conexión al grifo ni electricidad y están orientados a agua de red potable.
¿Cada cuánto se cambia el núcleo?
Las fichas actuales indican hasta 5,000 litros o aproximadamente seis meses, según uso y calidad del agua.
¿Sirven para cualquier agua?
No. Para agua de pozo, exceso de sales u otras condiciones particulares conviene diagnosticar el agua y seleccionar la tecnología adecuada.
Quiero tratar mi agua justo antes de beberla
Si utilizas agua de red potable y quieres empezar sin instalación, puedes elegir según tu forma de vivir el agua.
Quiero PURA FREE · 10 L
Quiero PURA BELLS · 3 L
Ver soluciones sin conexión
¿No sabes si esta tecnología corresponde a tu agua? Habla con un Experto en Agua PURA.
WhatsApp: 55 8839 2922 · Teléfono: 800 461 0378 · [email protected]
Fuentes científicas y técnicas
- Lucas Barrionuevo — publicación que documenta el antecedente PURA / INIBIOMA-CONICET de 2021.
- U.S. EPA — Draft Contaminant Candidate List 6.
- NIH — Plastic particles in bottled water; resumen del estudio publicado en PNAS.
- World Health Organization — Microplastics in drinking-water.
- PURA FREE — ficha oficial.
- PURA BELLS — ficha oficial.
- PURA — Recibe y Ahorra.
Nota de gobernanza científica: el resultado del ensayo PURA 2021 se comunica exclusivamente en los términos descritos por la fuente citada y bajo las condiciones del ensayo. Esta nota no lo convierte automáticamente en un porcentaje de reducción certificado para cada configuración actual de FREE o BELLS. La evidencia sobre riesgos sanitarios de micro y nanoplásticos continúa evolucionando.


